Guzmán
de Alfarache o el
incómodo
pícaro
de El Ingenioso
hidalgo
Ricardo
Aguirre Bahena *
Mateo
Alemán (Sevilla 1547-¿México 1614-15?)
El que
el padre del escritor Mateo Alemán fuera médico de la cárcel de Sevilla y
visitara el establecimiento junto a él, lo puso en conocimiento de
enfermedades, pócimas, y brebajes, además de tratar a
mozalbetes, ladronzuelos, timadores, robagallinas y otros especímenes
que sobreviven dentro y fuera de la cárcel gracias a sus malas mañas,
astucia y picardía.
Este
sevillano inicia y concluye sus estudios de Medicina, pero recién egresado
muere su padre, lo que aunado a los apuros económicos, la falta de vocación
o el despertar de la pluma lo alejan definitivamente del ejercicio de la
Medicina. En 1569 se le sitúa en el séquito que acompaña en su viaje a
Italia a monseñor Giulio Acquaviva; por lo que es posible que haya conocido
al que en Roma era el camarero de monseñor Acquaviva: Miguel de Cervantes
Saavedra.
De
regreso en España, Mateo se desempeñó de contador de resultas en Sevilla
por veinte años. Y siguió visitando la cárcel local, aunque ahora como
encausado por deudas y líos de amores.
Está
documentado la coincidencia del hidalgo
Cervantes Saavedra y el descendiente de
judíos Mateo Alemán en los últimos meses de 1597 dentro de la cárcel
de Sevilla, dos años antes de publicarse la novela Guzmán de Alfarache y ocho antes de aparecer el El
ingenioso hidalgo don Quixote de la Mancha. Comparten el año de
nacimiento y el médico por padre, pero no llegaron a ser amigos. Eran de
grupos intelectuales contrarios. De los amigos de Mateo, Lope de Vega no quiso
dar unos versos al prologo del Quixote
, pues consideraba que de los poetas: ninguno
hay tan malo como Cervantes, ni tan necio que alabe a Don Quijote.
A todo
galope en Sevilla
En 1599,
a los 52 años de edad y con un vasto conocimiento adquirido en su azarosa
vida, Mateo Alemán publica la que será la mejor novela picaresca española:
Guzmán de Alfarache.
En esa
época para editar un libro se requería de un protector político, los
elogios de un prosista, los versos de un poeta, y las aclaraciones
preliminares del autor. Al vulgo le
dice: No miras ni reparas en las
altas moralidades de tan divinos ingenios y sólo te contentas de lo que dijo
el perro y respondió la zorra. Eso se te pega y como lo leíste se te queda.
El
título del libro tiene mucho que ver con Sevilla, en donde era conocida la
historia de Leonor de Guzmán y sus
amores adúlteros con el rey Alfonso XI (biznieto de Alfonso X El Sabio) del
que nacieron los bastardos de Trastamara. Alfarache,
pudiera ser un juego de palabras que incluyera vocablos con connotaciones
árabes y equinas, a saber: Alfarabi: filosofo musulmán del siglo X; alfar:
que es el galopar del caballo alzando demasiado el cuarto delantero sin doblar
proporcionalmente los corvejones ni bajar las ancas. O bien, alfaraz: que eran
los caballos que usaban los árabes para las tropa ligeras. Y menos
probablemente, Alborach: la bestia en que Mahoma subió a los siete cielos.
Al
respecto, Cervantes escribe en el capítulo LXVII:...y este nombre albogues es morisco, como lo son todos aquellos que en
nuestra lengua castellana comienzan en al... Alhelí y
alfalaquí, tanto por el al primero
como por el i en que acaban, son
conocidos por arábigos. Yo agregaría: Alcalá,
nombre de la patria chica de Cervantes.
El padre
literario del Guzmán de Alfarache es
aquel de cuyo nombre, Cervantes no quiere acordarse, pero al que tiene
presente al escribir al menos la segunda parte de su Quixote.
Pícaros,
hidalgos y mulas
El eje
narrativo común en las novelas picarescas españolas es simple: 1.-
Nacimiento bastardo o incierto origen del personaje central. 2.- Los
personajes que interactúan con el protagonistas tratan de burlarlo. 3.- El
destino y no el personaje central da su merecido a los burladores. 4.- Existen
historias intercaladas de amores malogrados. 5.- Al andar con lobos el
protagonista se enseña a aullar. 6.- Reflexiones morales acompañan e
interrumpen la acción, y 7.- Son sátiras de la sociedad en su conjunto o de
un sector de ella.
Los
hijos legítimos de España son los hidalgos
(hijo de algo); aquellos católicos sin mezcla con judío ni moro; los bien
nacidos, los de a caballo, los hijos de algo y que por ende, algo tienen. La
de Guzmán de Alfarache es la
historia de los que nada tienen, de los bastardos, de los de sangre mezclada,
de los de a pie.
De esta
forma, concibo al Guzmán de Alfarache
como una sátira de los caballeros, de los caballos, de la sociedad que
rechaza a los hijos de moros o judíos, de una Iglesia que por decreto prohibe
el nacimiento de mulas. Así, el nacimiento de Guzmán
se da del cruce de un español casado con mora, y una coscolina esposa de
español en la tercera edad. El mulillo (¿machillo?) resultante va de una
forma extraña por la vida, con alfareante galope. Regocijantes son las
líneas en las que describe su viaje a lomo de burro arriero; el escarceo
amoroso interrumpido por una borrica; o la comida llena de simbolismo del
estofado de mulilla.
El perro
termina por comer perro, convirtiéndose el personaje en un refinado pícaro.
España
a la vista
A los 66
años de edad, bajo el manto protector de un religioso, cruza el océano,
desembarca en Veracruz, llega a ciudad de México, publica en 1609 Sucesos
del arzobispo de México García Guerra (el que lo trajo a la Nueva
España) y se avecinda en Chalco.
En 1613
lleva a la imprenta Gramática
castellana y se pierde su rastro.
Tres
años después de iniciar a escribir el Quixote,
en 1590 le niegan el permiso a Miguel de Cervantes Saavedra para venir a las
Indias: En 1605 aparece la primera edición de El Quixote; obra que
comparte con el Guzmán de Alfarache,
la cita de los refranes populares de la época, las historias intercaladas,
los personajes pícaros y la crítica a la sociedad. Poco menos de cuatro
siglos despúes, en México, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
la editorial guerrerense Fábrica de
Letras gana premios y reconocimiento con su edición de El Quixote.
En el
2002 la editorial Fábrica de Letras
realiza un estudio de factibilidad de sus productos en el mercado editorial
español. En el 2003 los cafetieditores entran de lleno al mercado editorial
español con el Guzmán de Alfarache,
obra escogida a manera de disculpa con Mateo Alemán, al que en la premiada
edición de El Quixote dan como
nacido en 1574 y no en 1547 como realmente ocurrió.
* El
autor es médico pediatra nacido en el puerto